22 de Noviembre de 2017

La era de la inmediatez

La era de la inmediatez
Piensa en lo último que hayas comprado online. ¿Cuánto tardaste en recibirlo? ¿Llegó antes de lo esperado? ¿Tardó demasiado?
Vivimos en la era de la inmediatez, y eso ha hecho que cada vez seamos más impacientes. Gracias al smartphone tenemos toda la información que necesitemos disponible al alcance de los dedos. Eso ha hecho que, inevitablemente, nos hayamos acostumbrado a necesitarlo todo al instante.
Una clara prueba de ello es el aumento de búsquedas móviles que incluyen la palabra clave “envío en el mismo día”. En el último año este tipo de búsquedas han crecido un 120%. Y se producen, sobre todo, a primera hora de la mañana.
 

 
¿Qué significa esto para las marcas?
Las reglas del juego han cambiado. Ya no queremos esperar cinco días hasta que nos llegue un pedido. Buscamos la satisfacción instantánea. El envío express y rápido ha pasado de ser una ventaja competitiva a convertirse en un requisito fundamental para muchas marcas.
Esto es especialmente cierto en ciertas categorías de productos de conveniencia. ¿Por qué? Porque si el consumidor no tiene un motivo muy fuerte para ser leal a ese nombre, simplemente se decantará por la marca que le ofrezca un servicio más rápido.
En esta guerra, gana el que más corre.
Amazon, el rey de las entregas
¿Existe alguna barrera para las entregas de Amazon? La semana pasada leía que el gigante de internet llega al pueblo más remoto de Palencia en tan sólo dos días.
Hace un año Amazon lanzó Prime Now, un servicio que realiza entregas en dos horas de forma gratuita. O en sólo una hora por 5,90€. Aunque este servicio tan sólo está disponible en Madrid y Barcelona, es un claro indicador del lugar al que se dirige la industria.
Pero Amazon no es la única empresa capaz que realizar entregas en una hora. Detectando una tendencia y necesidad en el mercado, el año pasado nació Inminute. Se trata de una empresa de mensajería express que permite a los e-commerce entregar sus productos en el plazo de una hora en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Para que todos los negocios, por pequeños que sean, puedan cumplir con las expectativas de sus consumidores.
Correos no sigue el ritmo
Hace tan sólo unos días leía también que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha advertido a Correos de que sus tiempos de entrega han empeorado en el último año.
La empresa ha encadenado dos años sin cumplir el objetivo de enviar el 93% de las cartas en tres días. Y lo que es peor, el de 2016 es el peor resultado de los últimos cinco años.
Drones en el cielo
El reparto con drones ha dejado de ser una novedad. Son numerosas las empresas que ya han hecho experimentos para realizar entregas con estos aparatos.
Aunque no alcanza los tiempos mínimos establecidos por ley, Correos si que está innovando con nuevos métodos de entrega. La empresa ya ha estado experimentando con drones que le ayudarían a llegar a zonas de difícil acceso en nuestro país.
MRW también ha estado realizando pruebas para utilizar drones con el mismo objetivo: tener una mayor flexibilidad para acceder a puntos complicados.

Conviene destacar que ambas empresas están realizando pruebas con drones no por su velocidad, sino para poder llegar a zonas de difícil acceso. ¿Acaso no son los drones más rápidos que cualquier furgoneta de reparto?
Hablando de entregas con drones, sin duda me quedo con Oscar Mayer y el The WienerDrone: un dron manejado por control remoto en el que sólo cabe un perrito caliente.

Querer es poder
Como ha demostrado Amazon, el que quiere puede. Así me encuentro con todo tipo de ideas (unas más locas que otras) para conseguir entregar un paquete en el menor tiempo posible.
Si puede volar un dron… ¿por qué no utilizar un helicóptero? DHL lanzaba en 2015 un nuevo servicio de entrega con helicópteros en los centros financieros clave de Estados Unidos y Reino Unido.

Pero ir por el aire no siempre significa ser el más rápido. Por eso surgió un nuevo sistema propuesto por Mole Solutions con una solución clara: ir bajo tierra. La empresa propone un sistema de cápsulas que circularían por vías eléctricas subterráneas, impulsadas por campos magnéticos.

Ya sea por tierra, mar o aire (o bajo tierra), sólo nos queda conocer quien será el más rápido en esta carrera por llegar el primero.
¿Y tú, por quién apuestas?

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